Estoy caminando sola por viejos caminos, por viejos recuerdos, queriendo desaparecer de todos.
Contemplo mi mano vacía, que sostiene el aire, que cae pesada.
Se siente la ausencia, se vive la ausencia.
El corazón está marchito, está frágil, se rompe poco a poco, se deshoja. Se llora tanto que los latidos asustan, latidos de dolor, de angustia, de lamento.
Se vive cada momento sin esperar el mañana, sin querer conocerlo. Se pierde el futuro y sólo se vive el pasado.
Se crea un mundo. Nos separa un mundo, un mundo que no elegí, que no busque.
Duermo sin soñar porque no siento la vida.
Se espera el sueño eterno para calmar el espíritu, para calmar el alma.

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